CUBA, SIEMPRE LIBRE Y SOBERANA

Por Fredy León

El 1 de enero de 1959 el tiempo cambio en Cuba; una nueva época comenzó, la revolución socialista triunfó y el pueblo se hizo poder.

Cuba, situada a tan solo 230 millas del imperio, rompía las cadenas de la dependencia, opresión y desde ese momento empezó su heroica resistencia frente a los planes del imperio que nunca renunció a perder su poder en la isla.

Playa Girón en 1962 fue la gran derrota militar del imperio y sus mercenarios que pretendieron invadir la isla. Al fallar sus planes militares el imperio buscó someter la voluntad del pueblo cubano y aislar a la revolución mediante una ilegal política de bloqueo comercial y financiero decretado por el gobierno de Jhon Kennedy.

Luego del triunfo la revolución cubana contó con el apoyo solidario y decidido del denominado sistema socialista, al desaparecer la Unión Soviética y disolverse el campo socialista en 1992, Cuba repentinamente perdió a sus aliados políticos con los que llevaba a cabo casi el 90% de sus negocios comerciales y transacciones financieras y se quedó sola en su lucha contra el imperio.

Cuba empezó una nueva etapa de resistencia en condiciones sumamente adversas frente a un poderoso enemigo que utiliza todo su enorme poder económico y militar para vencer a la revolución y cuyo objetivo se reduce a imponer un cambio de régimen en la isla.

Esta situación se ha hecho más compleja y dificil con el surgimiento de la pandemia que obligó a tomar medias drásticas que llevaron a cerrar gran parte de las actividades económicas para proteger la vida humana al tiempo que el gobierno de Trump, y luego el de Biden, radicalizaban su política hostil contra Cuba y adoptaban medidas extraterritoriales que buscan hacer más difícil la recuperación de la economía cubana, imponiendo sanciones a los países y empresas que hagan negocios con el gobierno cubano y prohibiendo, en la práctica, el envío de remesas económicas y que ha afectado a casi dos millones de cubanos que se acostumbraron a vivir sin trabajar.

Es en medio de esas grandes dificultades que desde el exilio cubano en Miami han ido promoviendo todo tipo de acciones de protesta en la isla bajo la consigna de desconocer al gobierno cubano, pedir “ayuda humanitaria” y promover la imposición de un “corredor humanitario” para justificar la intervención militar de los Estados Unidos. Cuba no necesita “ayuda humanitaria” ni una intervención militar del imperio para solucionar sus problemas, lo que Cuba necesita es que el imperio levante su inhumana política del bloqueo comercial y financiero y deje que los cubanos decidan su destino sin amenazas ni ingerencias del imperio.

Cuba es símbolo de rebeldia, libertad e independencia, haría bien el imperio en no olvidar eso.

Publicado el por Wirataka | Deja un comentario