Los bueyes y la carreta

Por Fredy León

No comparto muchos de los puntos de vista de Vladimiro Cerrón ni su manera de hacer política. Creo que Vladimiro tiene una visión equivocada del momento político que vive el país, sus propuestas son demasiadas simplistas y luego del triunfo electoral obtenido por su partido se ha dedicado, con una obsesión digna de la fe del carbonero, a colocar los bueyes tras la carreta.

Vladimiro se ha comportado como la oposición destructiva que impidió encaminar el proceso de cambios por el que votó una ajustada mayoría y con su obtuso sectarismo ha hecho volar por los aires la posibilidad que el gobierno -su gobierno- dirija ese proceso.

Perú Libre ganó con las justas el gobierno pero por sectarios perdieron el poder legislativo en un país donde el poder real sigue en manos de los que controlan la economía. Creo que no haber entendido esa nueva configuración de la correlación de fuerzas políticas llevó a Vladimiro a sobrevalorar en demasía el rol de su partido.

Vladimiro nunca entendió la pequeña diferencia que existe entre ser gobierno y tener el poder. En política las intenciones, por sí solas, no definen el curso de los acontecimientos, lo que define es el poder, o sea la capacidad real que tiene un sector de la sociedad para imponer su voluntad política, convertirlo en ley y hacer que su cumplimiento sea obligatorio para toda la sociedad.

Castillo ganó la segunda vuelta porque tuvo la inteligencia de convocar a todas las izquierdas y aglutinar a los sectores democráticos que se resistian a votar por Keiko Fujimori. Y Castillo no ganó únicamente por su sombrero, sino también por su mensaje; un mensaje demasiado simple y rudimentario que en la segunda vuelta fue enriquecido con la suscripción del acuerdo político entre Pedro Castillo y Verónika Mendoza que dio luz al plan de gobierno «Perú al bicentenario. Sin corrupción.»

Habría que ser demasiado mezquino o cicatero para desconocer el rol importante que desempeño Verónika Mendoza en la elaboración de esas propuestas y en el triunfo de Pedro Castillo. Verónika hizo lo que Vladimiro no pudo, dotar de un horizonte programático a un gobierno que surgía del voluntarismo, con un presidente sin experiencia en la conducción del gobierno y que iba enfrentar a una oposición que se mostraba decidida a incendiar el país si con eso lograba impedir que Castillo asuma la presidencia.

El ajustado triunfo electoral hizo crecer las responsabilidades políticas de Vladimiro Cerrón y cuando muchos esperábamos que esa responsabilidad con el país iba engrandecer su figura, sucedió todo lo contrario, Vladimiro empezó a empequeñecerse y comenzó a ver la política a través del pequeño prisma de la lucha burocrática por los puestos en la administración pública.

Vladimiro no mostró ningún interés por consolidar el precario triunfo electoral y dar el paso, necesario e imprescindible, para construir ese bloque nacional, democrático y popular que en la disputa con la derecha debía convertirse en la nueva mayoría política y social que sostenga al gobierno e impulse el proceso de cambios. Vladimiro en vez de buscar aliados políticos quería incondicionales, en vez de construir una nueva mayoría política y social se dejó ganar por una visión sectaria y sus disputas con Castillo nunca fueron de orden programático, fue una disputa entre dos pragmáticos que creían que veían el gobierno como si fuera todo el poder.

El primer gabinete, consensuado entre Castillo y Cerrón, nació muerto cuando Castillo y Bellido dejaron que la Marina de Guerra imponga su veto a la designación de Héctor Béjar como Ministro de Relaciones Internacionales. En el segundo gabinete, la confusión alcanzó límites subrealista y Cerrón se declaró «oposición», aquí peso más su animadversión a lo que denomina «izquierda caviar.» En relación al fallido gabinete Valer, Cerrón guardó oportuno silencio y con el gabinete Torres no ocultó su satisfacción llegando a calificarlo como «gobierno popular.»

Creo que en estos siete meses de gobierno una de las características que ha ido perdiendo ha sido precisamente su carácter popular. Como hemos señalado en anteriores ocasiones tres son los factores que definen a un gobierno: su extracción de clase, los intereses económicos que defiende y su política internacional.

El gabinete Torres no tiene una identidad política definida, carece de un proyecto común de país y la orientación de los ministerios son estancos desligados y va estar definida por la inclinación política de sus ministros. Veamos

En el Ministerio de Economía hemos pasado de tener un ministro que era crítico al modelo neoliberal y su preocupación principal estaba en reactivar la economía de las familias mediante políticas redistributivas a tener un ministro que viene de la escuela neoliberal y convencido que impulsar la economía pasa por fortalecer la economía de las grandes empresas manteniendo intacto el actual sistema de exoneraciones tributarias y regímenes especiales.

El ministerio del interior ha sido entregado a la policia y está dirigido por un ministro que cree que su función es mantener el orden mediante el uso de la fuerza policial; el ministerio de cultura dirigido por un personaje dedicado a reproducir comentarios racistas y con una intolerancia absoluta frente al pensamiento crítico y un Ministro de Defensa educado en la misma escuela de pensamiento de donde provienen los congresistas Montoya y Cueto Aservi.

Es cierto que Vladimiro Cerrón ha recuperado una pequeña cuota de poder en el gabinete con la presencia de dos hombres de su confianza en los ministerios de Salud y Energía y Minas, pero siendo muy magnánimos con su análisis sinceramente no creo que eso alcance para tipificar al gabinete Torres como «un gobierno popular»

Vladimiro Cerrón en lo único que es consecuente es en el error y por eso insiste en seguir colocando los bueyes tras la carreta.

Acerca de Wirataka

"Nada de lo que es humano me es ajeno." Federico Engels
Esta entrada fue publicada en Política. Guarda el enlace permanente.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s