¡Es el poder, estúpido!

jaquemate

Por Fredy León

 

Cumplieron con su cometido. Con la única razón que les otorga ser mayoría en el Congreso, el fujimontesinismo censuró al Ministro de Educación. La pregunta que flota en el ambiente es, ¿y después de eso, qué?

 

El fujimontesinismo hizo una demostración de poder. No necesitaron explicar nada ni convencer a nadie ni se preocuparon por exponer sus motivos con algo de racionalidad. Ellos actuaron a lo bruto, como si estuviéramos en la década de los 90. Con Becerril y Galarreta en el rol de los nuevos talibanes fujimontesinistas.

 

Es cierto, la censura es una atribución del Congreso, pero esa medida no puede ser ejercida según el libre albedrío de la mayoría, pues en este caso, como explica el jurista César Luna Victoria, “la censura a Saavedra constituye un abuso del derecho, carece de causa jurídica suficiente, no es una sanción razonable ni respeta la igualdad ante la ley.”

 

Desde el anuncio que hicieron de interpelar al Ministro de Educación, la suerte de Saavedra estaba sellada. No era la lucha contra la corrupción ni la preocupación sobre la educación lo que les llevó a tomar tal decisión. Esos son temas que no están en la agenda del fujimontesinismo y que no merecen su preocupación; tan así que hasta la fecha no se han tomado la molestia de presentar alguna propuesta concreta en el Congreso para combatir la corrupción ni tampoco han explicado cómo piensan mejorar el sistema educativo.

 

El fujimontesinismo necesitaba hacer una demostración de su poder. La Mototaxi buscaba su presentación en sociedad. Keiko estaba urgida de demostrar quién manda en el país.

 

Los fujimontesinistas no se contentaron con colocar a sus peones en el Banco Central de Reserva o poner a un incondicional al frente de la Defensoría del Pueblo; ellos querían más, y la negativa del gobierno a aceptar el nombramiento de Vladimiro Huaroc en PetroPerú, fue vista como una afrenta que les llevó a elevar su apuesta en la pugna silenciosa que desarrollaban con el gobierno.

 

Y en esa confrontación abierta con el gobierno, el fujimontesinismo ha salido ganando; no tanto por la audacia de su juego, sino más por las debilidades, temores e incoherencias mostradas por PPK, que al final se resignó a entregar en bandeja de plata la cabeza del mejor de sus Ministros.

 

Luego de la censura a Saavedra están avisados los demás miembros del Gabinete Zavala, un ramillete de timoratos políticos –salvo Nieto, Vizcarra, Del Solar y quizás Araóz- que no tienen la convicción suficiente como para enfrentarse a la mafia y que han sido testigos de cómo el Presidente dejó abandonado en la estacada a uno de sus Ministros. Y sobre todo, está avisado PPK, quien ha quedado como un náufrago solitario, sin ninguna isla a la vista y con la amenaza creciente de un fujimontesinismo envalentado que ahora van a querer imponer todas sus condiciones o dejarlo naufragar a la deriva, hasta que desfallezca de soledad.

 

PPK ha perdido la iniciativa política y no tiene mayores márgenes de negociación. Ya no hay término medio. Su luna de miel se ha terminado, ahora comienzan sus horas de pesadillas. Su dilema se reduce a realizar un acto de grandeza y luchar heroicamente por salvar lo que queda de su gobierno o claudicar totalmente frente al fujimontesinismo y entregar el control del poder a Keiko.

 

El fujimontesinismo no tiene rabia contra Saavedra, lo que quiere es el poder total, absoluto, ese poder que dice le fue robado; y frente a esa enorme ambición de poder que muestran, ha sido un tremendo error actuar con debilidad, tal como hizo PPK, y es una ingenuidad pretender luego consolarse convitiendo en martir a Saavedra. Con perdón de las feministas, pero si PPK no supo o no quizo defender como hombre a Saavedra, hoy solo le queda llorar como mujer la derrota que el fujimontesinismo le infligió en sus narices.

 

En la lucha por el poder, el fujimontesinismo no vacilará en llegar a promover la vacancia de la Presidencia, si es que eso fuera necesario para sus conveniencias.

 

La única forma de enfrentar ese renacer del viejo fujimontesinismo es siendo consecuente en la defensa de la democracia y confiando en la capacidad de lucha de nuestro pueblo.

 

Cualquier concesión que se le haga al fujimontesinismo, será vista como una debilidad; cualquier síntoma de miedo hacia la capacidad de lucha de nuestro pueblo, será visto con desconfianza.

 

Seamos claros, en esta batalla que se avecina, ganará el que tenga el control de la calle, el que tenga capacidad de movilizar al pueblo. El fujimontesinismo, tal como nos tiene acostumbrado, buscará crear miedo y paralizar la lucha del pueblo. Frente a ello, la única respuesta que tenemos es unidad, organización y capacidad de lucha.

 

Es el futuro de la patria el que se pondrá en juego en los meses que se avecinan.

 

 

Anuncios

Acerca de Wirataka

"Nada de lo que es humano me es ajeno." Federico Engels
Minientrada | Esta entrada fue publicada en Política y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s