Nuevo escenario

10a

Por Fredy León

El poder económico, con algo de pánico, muchos sobresaltos y una jugosa bolsa de dinero invertido en la campaña electoral, ha conseguido su objetivo, han logrado garantizar la continuidad del modelo neoliberal, tienen mayoría absoluta en el congreso y la segunda vuelta la disputarán dos candidatos defensores acérrimos del modelo económico. No es casualidad que luego de conocido los resultados, los mercados celebraron rápidamente la buena nueva: la bolsa de valores de Lima se mostró eufórica, el dólar bajó por arte de magia y la felicidad iluminó los rostros de los propietarios de las cuentas secretas en Panamá.

 

Y es que los planes de gobierno de Keiko y Kuczynski son tan idénticos que la Confiep bien podría votar por los dos, o caso contrario, ejercer su influencia para convencer a que Kuczynski decline participar en la segunda vuelta y se conforme con ser el Primer Ministro de un gobierno fujimontesinista.

 

El país ha virado electoralmente hacia la derecha. Los resultados son contundentes. Se puede tener miles de interpretaciones, pero sería una pérdida de tiempo discutir lo que las cifras electorales nos demuestran. Un 70% han votado por partidos identificados con el modelo neoliberal.

 

Se puede aducir, por ejemplo, que Santos obtuvo un triunfo simbólico en Cajamarca y que Rimarachin debe estar celebrando los casi 20 mil votos que obtuvo, pero lo que realmente importa es que el fujimontesinismo logró colocar 4 diputados por ese departamento. O se puede aducir que el ausentismo sumados a los votos en blanco y viciados supera de largo los casi 6 millones de votos que obtuvo Keiko, o los más de 3 millones que obtuvo Kuczynski, pero eso no modifica en nada una realidad: el próximo presidente de la república será Keiko o Kuczynski.

 

Luego de las elecciones, carece de sentido especular sobre lo que pudo haber sido. Nos guste o no, ahora lo único que valen son las frías cifras que maneja la onpe y sobre la cual se va configurar el nuevo escenario político. El derecho al pataleo lo dejamos para los que no hicieron nada y se quedaron abandonados a la vera del camino.

 

Una disputa entre iguales

 

Visto en su cruda realidad un gobierno de Keiko será un retroceso total en lo poco que se ha avanzado en construir un país democrático, digno y justo, luego del derrumbe de la mafia fujimontesinista que manejó el país durante una década.

 

Keiko significa el regreso de esa mafia que saqueó el país, que entregó nuestros recursos naturales a la voracidad del capital internacional y nos convirtió en una nación bananera, un país donde las conciencias y las primeras planas de los periódicos se vendían al poder del dinero manejado a libre albedrío por un gobierno corrupto que actuaba sin ningún tipo de control.

 

Su programa de gobierno no ofrece nada nuevo ni llamativo. Es populismo autoritario de derecha, una mezcla de mano dura para combatir el crimen y la inseguridad que afecta la vida de los pobladores, con ofertas de llenar el país de cárceles para delincuentes comunes y la promesa de otorgar libertad total a las fuerzas del mercado para que el capital privado siga explotando nuestros recursos naturales.

 

La vieja receta de siempre: crecer explotando al máximo nuestros recursos y concentrando la riqueza en los poderosos de siempre.

 

Lo único nuevo fue la voluntad política demostrada por Keiko durante los últimos 5 años para querer ganar las elecciones. Su dedicación durante todo ese tiempo fue total, aprendió de la derrota del 2011 y preparó con esmero su campaña electoral con la mirada puesta en un solo objetivo: lograr la libertad de su papá, de quien sigue defendiendo su total inocencia.

 

Hay que tener claro que un gobierno de Keiko será la vuelta al reino de las inmundicias y el revanchismo político legitimizado por esa mayoría absoluta conseguida en el Congreso y que será festejado en las redacciones de los periódicos chichas que se alistan para celebrar a primera plana la libertad del reo Fujimori y sus compinches, con Vladimiro Montesinos a la cabeza, tal como ya anunció la congresista Chacón.

 

Tiene razón César Hildebrant cuando señala que el fujimontesinismo es un clan mafioso aglutinado en torno a la figura de Alberto Fujimori. Fuerza Popular no es ningún partido político, no tiene ideología y carece de principios políticos, tal es así que pueden ofrecer de todo, como el anuncio reciente de que “renegociará los contratos de gas”, si es que ven que esas maniobras le permite ganar votos.

 

El fujimontesinismo es una repetición del viejo caudillismo que sigue caracterizando la vida política en el país, tiene más semejanzas con el pradismo o el odriismo que con una organización política seria y moderna.

 

Frente al resurgimiento de la mafia la alternativa que se nos presenta no es nada halagador.

 

Kuczynski no es Lourdes Flores, su aparente antifujimorismo es de último momento, es una pose obligada por las circunstancias electorales. En el 2011, Kuczynski votó y apoyó con entusiasmo la candidatura de una Keiko que pedía a sus partidarios que griten alto para que se escuche en la Diroes y tenía a sus dinosaurios en primera fila; no como ahora, que por cuestiones tácticas rebajó su discurso y guardó a sus dinosaurios tras las bambalinas.

 

Durante la campaña Kuczynski actúo como un eco de la mafia, preocupado en impedir a como de lugar que la candidatura de Verónika Mendoza pase a la segunda vuelta. No fueron simples deslices los improperios de PPK, sino fue la avanzada de esa campaña de demolición montada por los poderes facticos contra una candidatura que amenazaba al estatus quo.

 

El programa de gobierno de PPK es complementario a lo que el fujimorismo ha aplicado en el país durante la década del 90. Son dos propuestas tan idénticas que resulta difícil ver donde radican las diferencias. No es aventurado afirmar que en el Congreso la bancada de Kuczynski votará junto con el fujimontesinismo. Son más los puntos que los unen de los que los separan, y por si fuera poco, vale la pena recordar que Kuczynski tampoco tiene sólidos credenciales democráticos, su pasado, desde que fuera funcionario del primer gobierno de Belaúnde, lo persigue y lo condena.

 

No es que seamos indiferentes al destino del país, pero optar por una u otra candidatura en esta segunda vuelta es como optar entre el suicidio moral o el suicidio físico.

 

Si Kuzcynski quiere derrotar a Keiko, que haga el esfuerzo y se meta de lleno en su campaña. Existe un bolsón importante de votantes que se abstuvieron o votaron en blanco o viciaron sus votos. Dependerá de Kuczynski si logra movilizar a ese electorado y convencer de que es una alternativa diferente a la que representa Keiko.

 

Sería una equivocación si Verónika Mendoza cede a las presiones de un sector de la derecha y se convierte en la jefa de campaña de Kuczynski, tal como El Comercio ha planteado en su editorial titulado “la vuelta olímpica”. Para ese rol basta y sobra con Mario Vargas Llosa.

 

Dejemos el prurito del mal menor a los diletantes de siempre, a esos que dudaron hasta el último momento en apoyar la candidatura presidencial de Verónika Mendoza, y hoy aparecen tempranamente llamando con entusiasmo a votar por Kuczynski.

 

Lo que el Frente Amplio debe hacer en esta segunda ronda es explicar el escenario político que vive el país, los peligros que se avecinan y dejar en libertad a que los ciudadanos tomen su propia opción y asuman conscientemente la responsabilidad de su voto. Además creo que es una ilusión pensar que alguien en el país tiene capacidad para endosar los votos.

 

El Frente Amplio debe desde ahora ponerse a trabajar por fortalecer su propio proyecto político.

 

Construyendo un ejército en medio de la batalla

 

La votación obtenida por Verónika Mendoza y el Frente Amplio ha sido importante, más de lo que inicialmente se esperaba y quizás un poquito menos de lo que muchos hubiéramos deseado. No logró pasar a la segunda vuelta pero logró convertirse en la primera minoría en el Congreso que lo perfila para ocupar el papel de oposición al nuevo gobierno que surja de la segunda vuelta y convertirse en una real alternativa para el 2021.

 

Es indudable que mucho del éxito se debe al liderazgo de Verónika, a su capacidad de haber colocado una propuesta política en medio del debate. El mérito de Verónika es que ella se atrevió a marchar sola al frente de batalla y en medio del fragor del combate empezó a construir su propio ejército. Los resultados están a la vista. La izquierda vuelve por la puerta grande a la escena política nacional y puede –debe- jugar un rol importante en la nueva coyuntura política.

 

Si hasta hace poco sosteníamos que la unidad de los pequeños grupos de izquierda era la condición indispensable para salir del ghetto y ostracismo en que nos encontrábamos, luego de los resultados electorales del 10 de abril, esta percepción ha dejado de tener vigencia. El Frente Amplio se ha convertido en el principal referente político de izquierda. Las masas han refrendado su apoyo a una propuesta que rompió con el inmovilismo, acabó con la dispersión, literalmente desapareció a las pequeñas cofradías que deambulaban aisladas de la lucha política, y lo que es importante resaltar, ha aperturado de la mano de un puñado de jóvenes un nuevo ciclo político para la izquierda peruana.

El Frente Amplio expresa una nueva identidad política que tiene tres componentes indisolublemente ligados: una propuesta programática de izquierda y de confrontación abierta con el modelo neoliberal; un nuevo liderazgo político; y una apuesta decidida por renovar la política y promover la participación protagónica de los militantes de base vía elecciones internas.

 

El desafío es transformar esos votos en fuerza orgánica. Construir institucionalidad política y vincularse con el movimiento social para construir una oposición de masas al nuevo gobierno y perfilarse como alternativa de cambio.

 

En ese proceso lo que tenemos que hacer es trabajar para consolidar el Frente Amplio, ir a un congreso nacional, dotarnos de organicidad y elegir a los nuevos dirigentes.

 

Existen las condiciones para que el FA se transforme en un frente político de masas con presencia nacional, hay una nueva generación de jóvenes dirigentes, que luego de esta experiencia electoral, pueden dar un salto a la escena política nacional y ser la base social que garanticen la gobernabilidad de un gobierno del FA.

 

Los restos de esa otra izquierda que abandonó el Frente Amplio la mejor alternativa que tienen, si desean sobrevivir, es integrarse al Frente Amplio y trabajar de manera leal y consecuente para fortalecer este espacio político. Sería otro absurdo que intenten volver a revivir ese proyecto fracasado denominado Únete. Pero en la izquierda uno nunca sabe a ciencia cierta que puede pasar. Hay muchos que se sienten contentos con cumplir el papel de ser la izquierda que la derecha necesita, como el papel jugado, conciente o inconscientemente, por Santos.

 

Es más fácil ver en la derecha gestos como el de Castañeda obligando a Nano Guerra a abandonar la carrera electoral para endosar sus votos a favor de Keiko, que esperar esos gestos se materialicen en nuestra izquierda.

 

La primera lección que tenemos que aprender es que las elecciones se ganan con votos; la protesta, las manifestaciones pueden tener toda la legitimidad posible, pero no te convierten automáticamente en gobierno. La izquierda para llegar al gobierno tiene que construir una nueva mayoría social y política. El Frente Amplio tiene que saber articular ambos espacios para convertirse en alternativa frente a la derecha neoliberal.

 

Ese es el gran reto que tiene el Frente Amplio.

Anuncios

Acerca de Wirataka

"Nada de lo que es humano me es ajeno." Federico Engels
Minientrada | Esta entrada fue publicada en Política y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s