Por Fredy León

Nelson Coronel ha publicado una nota, de lectura obligatoria para todos los que tienen el corazón a la izquierda y la sangre roja, donde reflexiona sobre el proceso electoral en Lima y expresa la “decepción”, que imagino comparten muchos habitantes no solo de Lima sino de todo el país, con los aspirantes a la alcadía de Lima a quienes Nelson considera –no sin razón- ser “una gavilla de villanos, mentirosos, cínicos y, en su mayor parte, delincuentes y criminales… Una basura sin exageraciones”

Y a modo de autocrítica Nelson apostilla que “la culpa es de todos los que vivimos en Lima [por no haber] sido capaces de hallar la fórmula de un candidato decente”

Uno de los efectos perversos de la crisis política que vive el país es la creciente despolitización y perdida de credibilidad en las instituciones que se ha instaurado en casi toda la sociedad. La despolitización se manifiesta en la indiferencia absoluta que existe frente al manejo de la cosa pública y el desinteres por participar en la política y construir proyectos colectivos para poner los municipios al servicio de la sociedad y lograr que el bien público se administre en beneficio de las grandes mayorías.

Siendo cierto que “la culpa es de todos” creo sin embargo, como “comunista no partidarizado”, que las izquierdas tienen gran parte de culpa en todo este desmadre electoral que vive el país y haber dejado que “una gavilla de villanos” sean los que disputen las preferencias electorales.

Y el fracaso de las izquierdas se debe a dos factores:

SECTARISMO. Cada vez somos menos y estamos más divididos, fragmentados y enfrentados. Hay más siglas que militantes; las viejas organizaciones partidarias están en un proceso de extinción y las nuevas nacen muertas. El Frente Amplio ha desaparecido, el PC se ha vuelto recontrasectario, Patria Roja oculta su incapacidad política en un discurso grandilocuente sin ningún efecto práctico, Nuevo Perú no pasó de ser una ilusión y los sin fin de colectivos que pululan carecen de todo significado e importancia. Mientras las izquierdas languidecen en la nada, el Apra -¡quién hubiera imaginado!- ha logrado su reconocimiento legal.

SIN PROYECTO POLÍTICO Las izquierdas no tienen un proyecto político, es decir el socialismo ha dejado de ser su bandera de lucha, no tienen una propuesta programática, carecen de una fuerza organizativa con presencia nacional, no existen líderes nacionales ni regionales y estan totalmente desvinculadas de un movimiento popular debil y sin presencia protagónica.

¿QUÉ HACER? Construir la unidad en base a un proyecto programático, trabajar por inscribir en el JNE un movimiento unitario como expresión legal de todas las izquierdas que compartan una visión de país y se comprometan a luchar por los intereses de las grandes mayorías, abrir locales -”casa de las izquierdas”- en todo el país, forjar nuevos cuadros políticos, organizar escuelas de formación política, seminarios, conferencias, debates, impulsar la publicación de un semanario impreso, trabajar de manera inteligente en las redes sociales, fortalecer al movimiento popular, la CGTP, CNA, CCP, CITE, PYMES, ollas comúnes, movimiento cultural, regional, juvenil, de mujeres, LGBT, reconstruir la FEP, impulsar la organización de los estudiantes secundarios etc. Es decir, en la lucha y movilización, forjar una nueva mayoría social y política para construir el socialismo.

Y para eso con unidad, mística, integridad política, honestidad e inteligencia las izquierdas tienen que ganar el corazón del movimiento popular y trabajar duro para convertirse en el nervio y el cerebro de la lucha por el socialismo.

La otra alternativa: escribir el epitáfio final de las izquierdas.

Publicado el por Wirataka | Deja un comentario